Cada año, entre enero y febrero, cientos de millones de personas celebran la fiesta más importante de China: el Año Nuevo chino, también llamado Fiesta de la Primavera. No sigue el calendario que usamos en Occidente, sino el calendario lunar, por eso su fecha cambia cada año. La fiesta dura quince días y termina con el Festival de los Faroles. Para las familias chinas, es como la Navidad y el fin de año juntos: el momento de volver a casa.
La cena de la víspera y los sobres rojos
La fiesta empieza la noche anterior, con la cena de reunión familiar. Parientes que viven lejos viajan durante días para sentarse a la misma mesa. Se comen platos con significado: el pescado entero representa la abundancia; los ravioles, con forma de lingote antiguo, representan la riqueza; los fideos largos, una vida larga. Nadie corta los fideos: cortarlos sería cortar la vida. La mesa es el corazón de la fiesta.
Los niños esperan otro momento: los sobres rojos, llamados hongbao. Los mayores les dan sobres con dinero dentro, como deseo de buena suerte para el año nuevo. El color rojo no es casual: en la tradición china, el rojo aleja los malos espíritus y atrae la buena fortuna. Por eso durante la fiesta todo se viste de rojo: ropa, faroles, decoraciones y sobres.
El animal del año y las tradiciones
Cada año chino tiene un animal: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo. El ciclo se repite cada doce años, y se dice que el animal del año influye en el carácter de los niños que nacen en él y en la suerte del año. El dragón, el único animal fantástico del grupo, es el más querido: muchos padres desean que sus hijos nazcan en año de dragón.
La fiesta también tiene sus ruidos: petardos y tambores para espantar los malos espíritus, danzas del león y del dragón en las calles, y templos llenos de gente que reza por el año nuevo. Antes de la fiesta, las casas se limpian a fondo para barrer la mala suerte del año viejo —pero el día de Año Nuevo no se barre, para no barrer también la buena suerte que acaba de llegar.
Una fiesta que cruza fronteras
Hoy el Año Nuevo chino se celebra en todo el mundo: en los barrios chinos de cada ciudad, con desfiles, faroles y mercados. Si tienes la oportunidad, visita uno: prueba los ravioles, mira la danza del león y saluda con un «Xīnnián kuàilè», feliz año nuevo. Es una fiesta abierta, y los vecinos que no son chinos también son bienvenidos a la mesa.
El Año Nuevo chino recuerda algo que comparten todas las grandes fiestas del mundo: el año nuevo es un tiempo para volver a casa, perdonar, compartir la mesa y empezar de nuevo. Como la Navidad en Occidente o Diwali en la India, es una fiesta de luz en la oscuridad del invierno. Y si te gusta descubrir cómo otras culturas celebran, no te pierdas el Ramadán y sus noches en familia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué cambia la fecha del Año Nuevo chino?
Porque sigue el calendario lunar. Cae entre el 21 de enero y el 20 de febrero, en la segunda luna nueva después del solsticio de invierno.
¿Qué son los sobres rojos?
Son sobres con dinero que los mayores dan a los niños y a los jóvenes solteros como deseo de buena suerte. El rojo simboliza la fortuna y aleja lo malo.
¿Qué animal corresponde a este año?
Depende del año en que se celebre: el ciclo de doce animales se repite sin parar. El animal del año se anuncia con la fiesta y marca su carácter.
¿Cuánto dura la celebración?
Quince días en total. Empieza con la cena familiar de la víspera y termina con el Festival de los Faroles, el día quince.


