Cuando llega junio, Brasil cambia de ropa: camisas a cuadros, sombreros de paja y vestidos de colores. Es la Festa Junina, la fiesta popular que celebra a tres santos —San Antonio, San Juan y San Pedro— con fogatas, bailes y mucha comida. Nació en el campo y en las parroquias, y hoy se celebra en plazas, escuelas e iglesias de todo el país, del norte al sur.
La fogata y la quadrilha
La fogata es el centro de la fiesta. Alrededor de ella se canta, se baila y se comparten historias, como lo hacían las familias del campo en las noches frías de junio. El baile típico es la quadrilha, una danza en pareja con pasos marcados por un animador que grita las órdenes: todos giran, se cruzan y cambian de pareja al ritmo de la música. Nadie baila solo y nadie se queda mirando: la quadrilha es un baile de todos.
La música la ponen el forró y el baião, ritmos del noreste de Brasil con acordeón, triángulo y tambor. Las letras hablan del campo, del amor y de la vida sencilla. En muchas fiestas también hay juegos: pescar un pez de papel, lanzar aros y el correo elegante, donde se envían mensajes anónimos de cariño. Los niños esperan junio todo el año por estos juegos y por los dulces.
La mesa de junio: maíz y dulces
En la Festa Junina se come como se comía en el campo. El maíz es el rey: canjica, un postre de maíz con leche; curau, una crema dulce; y pamonha, masa de maíz envuelta en hoja. También hay paçoca, un dulce de maní molido, y pé de moleque, una barra de maní con caramelo. Todo casero, todo para compartir. La comida no es un acompañamiento de la fiesta: es parte de la fiesta.
Cada región añade lo suyo, pero el espíritu es el mismo en todas: mesa llena, puertas abiertas y vecinos invitados. Por eso la Festa Junina se parece tanto a otras fiestas de Brasil que unen música y fe, como la vida de las iglesias brasileñas o el ritmo de la samba. Brasil celebra cantando, y en junio canta alrededor del fuego.
Tres santos, una sola fiesta
La fiesta honra a San Antonio el 13 de junio, a San Juan Bautista el 24 y a San Pedro el 29. San Antonio es el santo casamentero: las muchachas solteras le piden novio, y en algunas regiones se hacen simpatías, pequeños rituales de buena suerte, con su imagen. San Juan es el más celebrado: su noche es la de la fogata más grande. Y San Pedro, pescador, cierra el mes con procesiones en los pueblos de la costa.
Si visitas Brasil en junio, busca una festa junina de barrio: vístete a cuadros, aprende dos pasos de quadrilha y prueba la canjica. No necesitas saber bailar bien; la fiesta te lleva. Y si te gusta la idea de celebrar con el pueblo, descubre también el Carnaval de Río, la otra gran fiesta brasileña. Una es de invierno y fogata; la otra, de verano y desfile. Brasil, en el fondo, siempre encuentra un motivo para reunirse.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la Festa Junina?
Durante todo el mes de junio, con las fechas fuertes el 13 (San Antonio), el 24 (San Juan) y el 29 (San Pedro). Las fiestas de barrio se alargan a veces hasta julio.
¿Qué es la quadrilha?
Es el baile típico de la fiesta: parejas que bailan en grupo siguiendo las órdenes de un animador. Sus pasos imitan escenas del campo, como una boda campesina.
¿Qué se come en la Festa Junina?
Sobre todo comidas de maíz —canjica, curau, pamonha— y dulces de maní como la paçoca y el pé de moleque. Son recetas caseras del campo brasileño.
¿Es una fiesta solo del campo?
Nació en el campo, pero hoy se celebra en ciudades de todo Brasil: escuelas, parroquias, plazas y centros culturales organizan su propia festa junina.


